Papa Francisco

Jesús - Sagrada Hostia y CálizAyudar a crecer, a desarrollarse. Y buscó un lugar para que el hijo naciese; lo cuidó; lo ayudó  a crecer; le enseñó el oficio; muchas cosas… En silencio. Nunca se apropió del hijo; lo dejó crecer en silencio “Dejar crecer”: sería la palabra que nos podría ayudar mucho a nosotros que por naturaleza siempre queremos meter la nariz en todo, sobre todo en la vida ajena. “¿Y por qué hace eso? ¿Por qué lo otro…?”. Y empezamos a murmurar, a decir… Pero él deja crecer. Protege. Ayuda, pero en silencio. Una actitud sabia que tienen tantos padres: la capacidad de esperar, sin gritar enseguida, incluso ante un error. Es fundamental saber esperar, antes de decir la palabra capaz de hacer crecer. Esperar en silencio, como hace Dios con sus hijos, con los que tiene tanta paciencia.

Cardenal Robert Sarah

Déjennos saber cómo acudir a Dios en una celebración litúrgica, llena de respeto, silencio y santidad. No inventen nada en la liturgia. Recibamos todo de Dios y de la Iglesia. No busquemos espectáculo o éxito. La liturgia nos enseña: ser sacerdote no es sobre todo hacer muchas cosas. ¡Es estar con el Señor, en la Cruz! La liturgia es el lugar donde el hombre se encuentra con Dios cara a cara. La liturgia es el momento más sublime, cuando Dios nos enseña a “conformarnos a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8, 29). La liturgia no es y no debe ser motivo de dolor, lucha o conflicto. En la forma ordinaria, al igual que en la forma extraordinaria del rito romano, lo esencial es volverse a la Cruz, a Cristo, nuestro oriente, nuestro todo y nuestro único horizonte.

Obispo Demetrio Fernández

La familia tiene su fundamento último en la realidad de Dios y se alimenta continuamente de esa relación. Dios es familia, es comunidad de amor en tres personas. Y el plan de Dios es introducirnos en su gran familia, que es la Iglesia, reflejo de la comunidad trinitaria. La familia humana, tal como Dios la ha constituido, tiene como pilares al esposo y la esposa, iguales en dignidad, diferentes para ser complementarios biológica, sicológica y espiritualmente, que se prolongan de manera natural en los hijos. La ecología humana tiene este patrón original, y cuando es alterado, queda alterada la armonía de la creación y de la convivencia.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

El matrimonio entre esposo y esposa es por tanto una institución pública anterior al Estado y merece el favor del derecho y la tutela de las leyes. Este “favor del derecho” no es ningún privilegio sino que le corresponde al matrimonio como institución pública ya que por medio de él se origina tanto la “socialidad” como la misma sociedad. Sin la diferencia sexual no se da la “socialidad” -comunión amorosa- que proporciona la complementariedad sexual; y sin la procreación no se origina la sociedad que posibilitan tanto el matrimonio como los hijos con quienes nace la célula más pequeña, pero fundante, de la sociedad.

Obispo Francisco Pérez González

La realidad es testaruda y ante tal situación no podemos volver la cabeza como si nada pasara. La ingenuidad, al pensar que todo es válido, es signo de necedad y si no utilizamos la sabiduría se camina por un precipicio mortal. Es muy difícil hacer comprender y entender que el pecado sigue existiendo puesto que se piensa que ha sido superado y es un residuo del pasado. Con mucha superficialidad se niega lo evidente y se aplaude aquello que está desintegrando ciertas formas de vida que lesionan profundamente la genuina antropología de la persona.

Obispo Felipe Arizmendi Esquivel

Este modelo neoliberal es un capataz cruel, generador de inequidades e injusticias que marcan tristemente la vida de muchos países pobres, provocando una concentración de poder y riqueza en pocas manos y manteniendo en la pobreza a un gran número de personas. La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica… Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (80)

Y para decirlo con más brevedad y claridad es necesario admitir la evolución vital de los Libros Sagrados, que nace del desenvolvimiento de la fe y es siempre paralela a ella. Añaden, además, que las huellas de esa evolución son tan manifiestas, que casi se puede escribir su historia. Y aun la escriben en realidad con tal desenfado, que pudiera creerse que ellos mismos han visto a cada uno de los escritores que en las diversas edades trabajaron en la amplificación de los Libros Sagrado.