Terapeutas

La Misericordia de Dios - el hijo pródigoUn número de terapeutas han publicado numerosos trabajos sobre resultados favorables en el tratamiento del homoerotismo. Tripp prefirió ignorar la abundante literatura sobre tratamientos y encuestas de terapeutas. Trabajos de revisión de resultados del tratamiento del homoerotismo muestran que ha tenido tanto éxito como el tratamiento de problemas psicológicos similares: alrededor del 30 % se siente liberado de los síntomas y otro 30 % se encuentra mejor. (Bieber 1962-58; Clippinger 1974-59; Fine 1987-60; Kaye 1967-61; Maclntosh 1994-62; Marmor 1965-63; Nicolosi 1998-64; Rogers 1976-65; Satinover 1996-66; Throckmorton 67; West 68).

Informes de terapeutas individuales han sido igualmente positivos. (Barnhouse 1977-69; Bergler 1962-70; Bieber 1979-71; Cappon 1960-72; Caprio 1954-73; Ellis 1956-74; Hadden 1958-75; Hadden 1967b-76; Hadfield 1958-77; Hatterer 1970-78; Kronemeyer 1989-79).

Esta es solamente una muestra representativa de los terapeutas que han reportado resultados con éxito en el tratamiento de individuos que experimentan atracción homoerótica.

Hay también muchos informes autobiográficos de hombres y mujeres que creyeron alguna vez estar irremisiblemente amarrados con homoeroticismo y conducta homosexual. Muchos de estos hombres y mujeres (Exodus 1990-2000-80) se describen ahora como libres del homoeroticismo, de las fantasías y la conducta. La mayoría de estos individuos encontraron la libertad a través de participar en grupos de apoyo basados en la religión, aunque algunos también han buscado ayuda de terapeutas. Desgraciadamente un número de personas y grupos profesionales influyentes han preferido ignorar esta evidencia (APA 1997-81; Herek 1991-82) y pareciera haber un esfuerzo coordinado de parte de los “apologistas de la homosexualidad” de negar la eficacia del tratamiento de la atracción homoerótica, o afirmar que tal tratamiento es dañino. Barnhouse se mostró admirado de estos esfuerzos: “La distorsión de la realidad inherente en la negación que la condición pueda ser curada, por los apologistas de la homosexualidad, es tan inmensa que uno se pregunta qué pueda motivarla”. (Barnhouse 1977).

Robert Spitzer, el famoso investigador psiquiátrico de la Universidad de Columbia, que estuvo envuelto directamente en la decisión de 1973 de retirar la homosexualidad de la lista de desórdenes mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, recientemente se ha envuelto en un estudio sobre la posibilidad del cambio. El Dr. Spitzer afirmó en una entrevista: “Estoy convencido de que muchas personas han hecho cambios sustanciales hacia llegar a ser heterosexuales… Creo que eso hace noticia… Empecé este estudio escéptico. Ahora afirmo que tales cambios pueden ser mantenidos”. (NARTH 2000).

Declaración sobre la homosexualidad de la Asociación Médica Católica