(Prescrita por el Papa Pío XI para la fiesta de Cristo Rey)

cristo rey del universo - ÁngelesDulcísimo Jesús, Redentor del género humano, míranos humildemente postrados en tu presencia: tuyos somos y tuyos queremos ser; y a fin de vivir más íntimamente unidos contigo, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a tu sacratísimo Corazón. Muchos, por desgracia, jamás te han conocido; muchos han despreciado tus mandamientos y te han desechado. Ten misericordia de los unos y de los otros, benignísimo Jesús, y atráelos a todos a tu santísimo Corazón.

Sé Rey, Señor, no solamente de los hijos fieles que jamás se han alejado de ti, sino también de los pródigos que te han abandonado, y haz que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria.

Sé Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de ti, y vuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve no haya sino un solo rebaño bajo un solo Pastor.

Concede, Señor, incolumidad y completa libertad a tu Iglesia; otorga a todos los pueblos la tranquilidad en el orden, y haz que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz: Alabado sea el divino Corazón, por quien nos vino nuestra salud. A él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén.