Pablo

La cultura del oxímoron

San Pablo Miki y Compañeros - ángelesUna característica de este “cristianismo secundario” es la cultura del oxímoron: ya nada está jerarquizado o estructurado armoniosamente, sino que se tiende a justificar las contradicciones o las incoherencias. Todo se convierte en conciliable e inclusivo. Cuando se quiere conciliar el consenso y la diferencia se habla de “consenso diferenciado”; y si se pretende justificar un cambio de rumbo en cualquier orden, se habla del “cambio en la continuidad”. (Custodio Ballester Bielsa, pbro.)

Escuchar la Palabra y practicarla

Jesús ofrece un criterio fundamental que avala la pertenencia a la comunidad de hermanos: escuchar la Palabra y practicarla (cf. Lc 8, 21). Quiere decir que “la fraternidad cristiana está siempre por delante de los lazos biológicos”. Es la Palabra quien la congrega y, en torno a ella, los integrantes abrazarán la verdad liberadora (cf. Lc 8, 32). (Ángela Cabrera – VIDA SOBRENATURAL)

Vocación sacerdotal

Es María la que formará los pequeños cenáculos de jóvenes con vocación sacerdotal, que, para salvaguardarse, se apartarán de los teólogos ateos y de los lobos con piel de oveja que ocupan puestos oficiales. Es María la que formará niños inocentes, doncellas virginales, intelectuales valientes, universitarios contrarrevolucionarios, economistas de la pobreza evangélica, familias incontaminadas, políticos del Reino de Cristo. ¡Es María! Es Ella, la que nos dirá otra vez la lección del coraje y de la fortaleza de san Fernando y santa Juana de Arco, de Muret y de Lepanto, de la Vendée y de la Independencia, de los “cristeros” mejicanos, y de Antonio Rivera y del obispo Polanco que cumplió su deber hasta el martirio para el que hoy hay tan pocas vocaciones, también en defensa de la fe, se manifiestan… (José Ricart Torrens, Pbro. – AVE MARÍA)

Poder de la oración y confianza en Dios

¿Tiene cura este trastorno? Completamente. Sólo que debe ser abordado desde diversas áreas: médica, psicológica, familiar, sociológica, espiritual… Poder de la oración y confianza en Dios… No hay ningún trastorno, del tipo que sea, que no pueda ser afrontado, disminuido, atenuado, o encauzado correctamente, recurriendo a la oración, a la confianza en Dios y al poder de su gracia. Debemos pedir la gracia de cumplir siempre su voluntad y cumplir el plan que Él diseñó para nosotros al crearnos. (Javier Navascués entrevista al P. Álvaro Sánchez Rueda – AHORA-INFORMACIÓN)

Las bienaventuranzas

“Quien considere pía y sobriamente el sermón que pronunció nuestro Señor Jesucristo en el monte, tal como leemos en el evangelio según Mateo, creo que encontrará en él todo lo que concierne a las costumbres perfectas, al modo perfecto de la vida cristiana” (San Agustín, De sermone Domini in monte libros duos, I, 1(CCSL35,1) – CRISTIANDAD)

El padre Solá habla del demonio (32)

Ella recitaba trozos del libro del Éxodo, pero sueltos: un trozo, un vacío, otro trozo, otro vacío, otro trozo. Se averiguó que aquella chica había sido criada, sirvienta en la casa de un rabino judío que durante la comida hacía que su hijo le leyese la Biblia en hebreo. La chica entraba y salía, y servía. Cuando estaba allí oía, y aquello se le quedaba grabado en la memoria. Aquí no es una glosolalia. Ella no hablaba hebreo, ella recitaba hebreo sin saber lo que decía, lo que sabía entonces. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (116)

Y la Iglesia, porque es la virgen-madre, no se casa con el mundo, sino que sólo reconoce como Esposo a Cristo, que “la alimenta y la abriga” (Ef 5, 29). Jesucristo comunica a su Esposa una fecundidad universal. En la Iglesia Madre, “del agua y del Espíritu” (Jn 3, 5), nacen todos aquellos que “no de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de hombre, sino que de Dios son nacidos” (1, 13). La Esposa virginal de Cristo concibe a sus hijos, como la Virgen María a su unigénito, “por obra del Espíritu Santo”, y tanto mayor es su fecundidad cuando más unida se mantiene a Cristo Esposo. (José María Iraburu)