Mártir 1Las restricciones a los católicos han sido intensificadas tras el acuerdo entre el Vaticano y China. Se aduce que los funcionarios del gobierno advirtieron que la Iglesia Católica en China estaba obligada a ser autónoma del Vaticano. De nada sirvió el acuerdo provisional entre el Vaticano y Beijing, firmado el pasado 22 de septiembre, que abarca temas tan delicados como el nombramiento de nuevos obispos en China. Como parte del acuerdo, el Vaticano levantó la excomunión y reconoció a siete obispos chinos que ocupan cargos importantes en la Asociación Patriótica Católica China (CCPA, por sus siglas en inglés), controlada por el Estado. Es el instrumento histórico de dirección y control del régimen sobre la Iglesia. Una muestra -y hay bastante más- de la situación real es el siguiente artículo publicado en AsiaNews, el 5 de noviembre 2018. La conclusión es estremecedora: “Los católicos subterráneos asisten al silencio de los medios ante sus padecimientos, y se sienten abandonados, olvidados e incluso hasta traicionados”. ¡Pero resisten! No podemos hacerles llegar nuestra cercanía física, pero sí en la comunión de los santos. ¡Oremos por ellos!

(Ave María)