Isabel

Pregunta verdaderamente ética

La presentación del Niño Jesús en el temploEs bastante evidente que en el último siglo, si se atiende a determinadas materias morales, las costumbres individuales parecieran haberse diseminado en un amplio haz de direcciones diversas, alejándose de un patrón común. Sin embargo, la sola observación de los hechos puede ser el fundamento para responder preguntas de carácter histórico, sociológico o aun psicológico, pero no basta para responder una pregunta verdaderamente ética. (José Luis Widow Lira – VERBO)

Humanismo Universal

En el Pacto Sinárquico, en sus artículos 597 y 598, se puede leer: “No pudiendo aceptar desolidarizarnos de ningún ser, queremos que la actual revolución mundial lleve a los pueblos en un movimiento irresistible -más allá del marxismo ortodoxo materialista como del falso liberalismo capitalista-, hacia una alta civilización espiritualista sellada del sello del humanismo universal”. Es la preparación de la República Totalitaria Universal, verdadera ciudad de Satanás, denunciada por León XIII en la “Humanum Genus”. Es el plan de esclavitud y de degradación de toda la humanidad en manos del superestado mundial. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Ayuda mutua

Las deudas contraídas en el seno de la familia raramente se garantizan con bienes para su embargo en caso de impago; incluso abundan también carencias y condonaciones, y se respira un ambiente de liberalidad, limpio de la contaminación mercantilista liberal. Y por supuesto, la caridad. Por ello, y al constituir un entramado fundado en la ayuda mutua, minimiza las posibilidades de que el individuo quede desamparado en sus necesidades. (Javier de Miguel – VERBO)

Libre de castigo (90)

Cuando el anuncio del castigo convierte. Cuando un profeta anuncia un castigo de Dios busca el arrepentimiento. Son profecías condicionadas a la libre reacción del hombre o de la sociedad. Dios no ama el castigo sino al pecador. Por esto, si los habitantes de Nínive se arrepienten Dios muda el castigo. Exclama Jonás, escribe san Alfonso, de parte de Dios, sabed: que a vuelta de cuarenta días, Nínive quedará destruido y no existirá ya más sobre la tierra. Mas, como avino que Nínive hiciese penitencia, y quedase libre del castigo, se afligió Jonás de este perdón y se lamentó con el Señor. (Jaime Solá Grané)

Vivir según el mundo

¿Puede sustituirse la autoridad de la Iglesia -me pregunto- por un ejercicio mediático, por el carisma humano mediatizado de los últimos pontífices? ¿Se ha restablecido la autoridad de la Iglesia por el diálogo de ésta con el mundo y sus filósofos, por una Iglesia al servicio del hombre, como se pretende desde el Vaticano II? ¿Es todavía autoridad de la Iglesia la que gusta de enseñar al mundo a vivir según las reglas del mundo o de un Cristo humanizado o de una fe purificada por la razón (Ratzinger)? (Juan Fernando Segovia – VERBO)

La mujer

Edith Stein

De igual manera el Señor brinda también su amor y su asistencia de forma visible y a través de un medio humano: en el amor paterno, materno y fraternal que ella encuentra en la familia religiosa y al que ella responsablemente debe retribuir, en la participación de todo lo que es pertenencia de la comunidad y en todas sus empresas y misiones. Pero todo esto visible debe sin embargo ser transparente en lo invisible. El Señor mismo es aquél a quien ella pertenece y en esta razón ha sido elevada; los bienes, en los que tiene participación, son los tesoros de la gracia increada, con los que el esposo divino la obsequia generosamente -para ella misma y para todos-, por quienes intercede delante de él.

Fin del Estado

Carl Schmitt, quien se consideraba uno de los últimos defensores del Estado, escribió en el prólogo a la edición de 1963 de El concepto de lo político: “La época de la estatalidad ha llegado a su fin. Sobre esto, no merece la pena perder el tiempo”. ¿Ha agotado definitivamente el Estado todas sus posibilidades? ¿Estará dejando el paso la revolución permanente estatal a una situación de desorden permanente, en realidad indefinida hasta que se imponga un nuevo orden? (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)