Isabel

Los temores de los demás

María madre de Dios¿Se está entrando en una nueva época a la que precede un interregno? ¿Será que sigue a la implosión del Imperio de los Soviets la de su réplica, los Estados y Gobiernos socialdemócratas? ¿Se cumple una vez más la vieja ley de la anakyklosis, de la evolución de las formas del gobierno? ¿Ocuparán las naciones el lugar que les había usurpado el Estado? La inseguridad, la incertidumbre y los temores de las masas, que empiezan a sentirse engañadas por las clases dirigentes, están en aumento, y, de acuerdo con la experiencia histórica, podría ocurrir cualquier cosa. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Si vive en el ámbito seguro de un claustro fuertemente amurallado, y su tarea es la solemne alabanza divina, entonces está en cierta manera ya en este mundo alejada de la vida terrena, en la comunidad de los ángeles y de los santos que cantan el eterno Sanctus. Hace descender a la acción de la misericordia el amor divino para los necesitados y los oprimidos, significado por el santo hábito como pertenencia al Señor, o se entrega, invisible a los ojos humanos, a la oración de reconciliación y las obras de satisfacción supletorias delante de Dios por las almas en peligro, entonces entra en el lugar del ángel custodio.

El juramento anti-modernista

Preguntémonos, ¿quiénes suscriben hoy -laicos o presbíteros- el juramento anti-modernista de San Pío X?: “Yo (…) abrazo y recibo firmemente todas y cada una de las verdades que la Iglesia por su magisterio, que no puede errar, ha definido, afirmado y declarado, principalmente los textos de doctrina que van directamente dirigidos contra los errores de estos tiempos”. En todo caso, podría decirse que la post-secularización es la secularización intra Ecclesia, Satán metido en la Ciudad de Dios, para conmemorar el libro de Marcel de la Bigne de Villeneuve. (Juan Fernando Segovia – VERBO)

Llamarnos a penitencia (91)

Cuando, Señor mío, dice san Gregario, parece que queréis mostraros más airado, entonces tomáis más a pechos nuestra salvación; fulmináis amenazas, pero con ellas no pretendéis sino llamarnos a penitencia. Bien pudiera el Señor castigar repentinamente a los pecadores, enviándoles una muerte súbita que no diera lugar a penitencia, pero no: se muestra indignado, empuñando el azote, por ver al pecador antes convertido que castigado. (Jaime Solá Grané)

El problema de la humanidad

Al ser la familia el núcleo de la formación cristiana de las personas, en su seno se fomenta no sólo la caridad entre sus miembros, sino también para con el prójimo. De esa manera, superando los complejos programas de distribución de la riqueza, emerge esa gran obra de caridad que es la limosna. “En vano se cansan los filósofos; en vano se afanan los socialistas; sin la limosna, sin la caridad, no hay, no puede haber distribución equitativa de la riqueza. Sólo Dios era digno de resolver ese problema, que es el problema de la humanidad y de la historia”. (Javier de Miguel – VERBO)

El Leviatán

Pío XII denunció este plan, con estas palabras: “Es preciso impedir que la persona y la familia se dejen arrastrar al abismo a que tiende a arrojarle la socialización de todas las cosas; socialización al término de la cual la terrible imagen de Leviatán llegará a ser una horrible realidad. Con todas sus energías librará la Iglesia esta batalla, en la que están en juego valores supremos: dignidad del hombre y salvación eterna de las almas” (Discurso a los católicos austríacos, del 14-9-52). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El saber ético

El saber ético tiene por objeto la acción humana en tanto ella puede y debe realizar un cierto bien humano. Lo cual supone, también, que es posible que ese bien no sea realizado y, por lo tanto, que la acción haya sido contraria al deber. La ética parte del supuesto de que la acción humana puede acomodarse o desacomodarse respecto de un principio. En breve, la ética existe porque la acción humana tiene tales características que no está determinada a efectuar el bien del agente, tal como sí pareciera suceder en el mundo animal o vegetal, donde cada individuo realiza exactamente lo necesario para lograr no sólo su bien, sino también el de la especie. (José Luis Widow Lira – VERBO)