
El Consiliario
* La oración no es necesaria para Dios. Es necesaria para el cristiano que reza.
* “La causa de la democracia aparecerá desesperada, si se parte de que el hombre puede alcanzar verdades y poseer los valores absolutos” (Kelsen).
* Un religioso de Ucrania: “Hay personas que han venido a confesarse por primera vez en su vida, y ancianos y enfermos nos llaman para que acudamos a sus casas a confesarlos.
* Ven Espíritu Santo, purifica mi memoria, ilumina mi entendimiento, fortalece mi voluntad, enciende mi corazón para amar siempre a Dios Padre, a Dios Hijo y a Ti Dios Espíritu Santo, a la Virgen Santísima, a San José y al prójimo, como Jesús nos enseñó.
* San Pío X, en el documento que condena el movimiento “Le sillón”, abanderado de la democracia moderna, dice: “No se levantará la sociedad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos, no; la civilización no está por inventar, ni la ciudad nueva por construir en las nubes. Ha existido, existe; es la civilización cristiana, es la ciudad católica”.
* “No se trata más que de instaurarla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques siempre nuevos de la utopía malsana de la revolución y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo” (Notre charge apostolique, 11).
* Pío XII, al iniciar su pontificado, declaró: “Aprovechando de buena gana esta oportunidad, Nos queremos que el culto debido al Rey de reyes y al Señor de los señores sea como la plegaria introductoria a nuestro pontificado, cumpliendo así los deseos de mi predecesor” (Summi Pontificatus, 2).