Obra Cultural

bebeEstamos en plena época de nuevas técnicas de reproducción humana, obligados a reflexionar sobre ello por las circunstancias que nos rodean.

La técnica de la inseminación artificial data de 1940, ideada en principio para resolver la esterilidad; convirtiéndose después, en buena parte, en actividad comercial de empresas con catálogo de donantes de semen, a los que pagan, y las receptoras, a las que cobran.

Se calcula que entre un 12 y un 15 por ciento de las parejas son estériles, por causas atribuibles en un porcentaje igual al hombre que a la mujer. Se seleccionan los donantes, de buena salud; inteligentes, incluso premio Nobel. En 1982, nació la primera niña, fruto de estas características.

En 1978, se crea en Barcelona el primer banco de semen español.

El primer bebé probeta del mundo nació en 1978 y el primero español en 1984.

Se calcula que por inseminación artificial nacen en Estados Unidos 10.000 niños y 2.000 en Gran Bretaña, cada año.

En 1981, los australianos lograron congelar embriones humanos, y en 1984 nace la primera niña de un embrión congelado.

Juicio moral y Magisterio de la Iglesia Católica

La bondad moral de un hecho no salva todo el proceso. No se puede hacer un mal para conseguir un bien.

Se afirma que se pierden muchos embriones en estos tratamientos artificiales.

La donación de semen no se puede equiparar a la donación de sangre y otros órganos.

La moral cristiana rechaza toda forma de fecundación artificial y sólo admite como lícito el acto conyugal en el matrimonio para la reproducción.

Planes contrapuestos  

Por un lado, la inseminación artificial tiende a que nazcan más niños. Por otro lado, la planificación familiar y los anticonceptivos para limitar la natalidad.

Cuando un matrimonio es estéril por causa de uno de los cónyuges y se recurre a la inseminación artificial con semen donado o madre alquilada, el fruto que nazca será natural de un cónyuge, pero no del otro y ambos estarán en desigualdad de condiciones en la paternidad, creándose desequilibrio en el matrimonio.

Una adopción será más equilibrada, los dos cónyuges estarán en las mismas condiciones respecto del hijo adoptado.

Se calcula que cada año abortan en el mundo cincuenta millones de mujeres. Si éstas, no deseando al hijo que ha de nacer, lo respetan y renuncian a él ya nacido, donándole a matrimonios que lo desean se conseguirían dos fines buenos: la vida del niño y satisfacer los deseos de nuevos padres adoptivos, que de estos hay muchísimos.

Los que ya están de vuelta

Durante años, se han venido deteriorando notablemente en el mundo los valores morales, con desigual iniciación y rapidez, según los países. Ahora, ya llevamos algún tiempo que vuelven a revalorizarse, aunque desigualmente, según los pueblos.

En Rusia, y otros países satélites, persiguen con dureza, incluso castigando con la pena de muerte, el tráfico de drogas y otros delitos sociales, aunque no haya asesinato. Las gentes, vuelven a pensar que los valores morales, incluso independientemente de creencias religiosas, son connaturales a la naturaleza humana y prescindir de ellos es hacer difícil o imposible la convivencia humana.

En 130 países está en vigor actualmente la pena de muerte. Los valores materiales solos no solucionan los problemas sociales, familiares y personales.

En Estados Unidos, por ejemplo, se está registrando un progresivo crecimiento de grupos de presión, cuya línea política deja en segundo plano los temas económicos, los impuestos o la carrera espacial, para centrarse en problemas como el aborto, la pornografía, la moralidad pública, la oración en las escuelas, etc. Es lo que se ha dado en llamar la «Renovación Conservadora» o la «Nueva Derecha», creando la «Mayoría Moral». Su defensa, aglutina a fuerzas y tendencias diversas, que en estos campos coinciden.

Según una encuesta de Gallup, el 94 por ciento de norteamericanos cree en Dios: el 81 por ciento es favorable a la oración en las escuelas, y más de la mitad son partidarios de prohibir el aborto, con el apoyo del presidente, que quiere mejorar el nivel moral del país, y las televisiones privadas con unas doscientas cadenas locales de programas religiosos y unas 1.134 estaciones de radio, que cuentan con una audiencia estable de 13,3 millones de personas. Alrededor de 61 millones conectan con estos programas, al menos una vez al mes, y se prevé que la «Derecha Religiosa» está destinada a convertirse en el mayor movimiento social de América a finales de siglo.

Es de necesidad defender la familia y la moralidad pública, para garantizar la convivencia social y el progreso en todos los órdenes; de todo lo cual se van convenciendo muchos que han seguido otros caminos y ya están de vuelta.

El SIDA

Como la peste del siglo XX es el «S.l.D.A.»; siglas que corresponden a «Síndrome de lnmuno-Deficiencia Adquirida», que debemos conocer, tanto por su gravedad, como por el excesivo pánico que nos puede causar, a fin de prevenirnos y calmarnos. Su propagación, desde que apareció en Estados Unidos en 1981, ha sido extraordinariamente rápida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que existen más de diez millones de personas infectadas en más de cien países y que en cinco años habrá veinte millones en el mundo. Según el Centro de Control de Enfermedades, de Atlanta, se calcula que para el año 1991 habrá en Estados Unidos unos 270.000 enfermos y habrán muerto 179.000; peor que la guerra más cruenta.

En España, están contabilizados 242 casos, de los cuales han fallecido 147.

Parece ser que la epidemia del SIDA afecta a África, especialmente Zaire (antiguo Congo), diez veces más que a Estados Unidos, por la proporción de donantes de sangre contagiados.

Cualquiera puede ser contagiado a través del semen o la sangre, que son los vehículos transmisores normales más graves; si bien, los más propensos son los homosexuales y drogadictos; pero ya está atacando a todos los sectores de la sociedad, incluso a niños nacidos de madres afectadas.

Los primeros síntomas son gran astenia (decaimiento muy grande de fuerzas) y progresivo adelgazamiento, con aparición de infecciones agudas, especialmente en el aparato respiratorio, y se vuelven vulnerables a numerosas infecciones. Por ahora es incurable.

Las autoridades, van tomando conciencia de su responsabilidad para poner remedio práctico y empiezan a dictar «medidas preventivas». Cada cual, con su libertad responsable, actúe en consecuencia; pero la mayor garantía para evitar la enfermedad es abstenerse de realizar actos por los que el semen y la sangre la puedan causar; y la conciencia quedará tranquila.

La investigación científica sobre la enfermedad sigue su curso para proceder al aislamiento del virus, en tanto no se sintetice una vacuna adecuada para combatirlo, lo cual parece ya en camino, según las pruebas hechas con resultados esperanzadores.

Los hijos de los divorciados

Es evidente, que los hijos de los divorciados, generalizando, son los más afectados por el drama del divorcio y, por contra, los padres, salvadas honrosas excepciones, saltan por encima de las necesidades de los hijos para hacer lo que más les place en la cuestión divorcio, sin reparar en que las consecuencias psíquicas y sociales, que se extienden como una plaga, puedan ser muy graves.

Los niños, tienen necesidad del amor y de la afectividad propia de la familia unida, sobre todo de los padres, por lo que la separación de éstos produce efectos muy graves para el futuro desarrollo de la personalidad del niño, no sólo psíquica, sino también física.

Aunque no lo parezca, los niños aún muy pequeños, notan todos los conflictos entre los padres.

La seguridad que necesita sentir el niño en esta primera etapa de la vida, se obtiene por la armónica combinación de la ternura de la madre y de la fortaleza del padre.

Todo esto, repercute muchísimo en la etapa escolar. Todo niño teme lo desconocido y si no va al colegio poseído de la seguridad familiar, el temor y la ansiedad son mucho mayores; gran inconveniente para las relaciones con los demás.

En la adolescencia, la ruptura conyugal produce frustración en el hijo, creando una carencia afectiva y educativa y una malformación de su personalidad que puede tener varias manifestaciones: neurosis, melancolía, depresión, tristeza, psicopatía, psicosis, etc.

El adolescente, en estas circunstancias, se caracteriza por ausencia total de proyectos y perspectivas de futuro y lucha huyendo en varias direcciones: delincuencia, toxicomanía, fugas, prostitución, etc.; muchas veces para llamar la atención de los padres.

El matrimonio, es una institución que hay que defender y superar las crisis que se presenten, con voluntad y firmeza, para salvar tantos inconvenientes y perjuicios, aunque sólo sea por los hijos, que son los más inocentes.

Pedro Arnaiz Fernández

«EN LOS PELIGROS, EN LAS ANGUSTIAS, EN LAS DUDAS, PIENSA EN MARÍA, INVOCA A MARÍA», afirma San Bernardo. Esta protección de María en todas las circunstancias de la vida se alcanza por el rezo diario de las TRES AVEMARÍAS cada mañana y cada noche.