Padre Martínez m.C.R.

Virgen María con manto azul* La medida de nuestra felicidad eterna corresponde a nuestra medida de amor a Dios y al prójimo en esta vida.

* Este trasvase de personas de un lado a otro de la tierra, está programado por hombres sin amor a Dios, ni a la patria, ni a la familia.

* “La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios” (Constitución Gaudium et spes n. 19)

* Es verdad que caminamos libremente hacia el Cielo. Pero es Dios quién nos fortalece con su gracia para que lleguemos al Paraíso Eterno.

* Vivimos en la tierra, sujetos al tiempo, pero hemos sido creados para la eternidad, una eternidad feliz; si desprecio a Dios, me condeno eternamente.

* Nadie puede comulgar si no está en gracia de Dios. Un divorciado vuelto a casar vive en estado público de pecado. Si comulga, comete un gravísimo sacrilegio.

* Solemnidad de la Madre de Dios. Celebramos la Santa Misa en la capilla del colegio. Asisten varios alumnos con sus padres. Terminamos y salimos a pasear. Un padre, le dice a su esposa: ¡La niña ha perdido el chupete! ¡si, si, si! La niña de dos añitos, ha dejado su chupete a los pies del Niño Jesús, en uno de los veinte belenes que tenemos en el colegio.