Montserrat

Indiferencia y fidelidad

santa juana francisca de chantal - virgen y fundadoraAdoptar una actitud de indiferencia para hacer viable el procedimiento del pacto consensual quebranta gravemente la fidelidad a las promesas electorales. Al votar una determinada opción política, el ciudadano encomienda a sus representantes la delicada tarea de modelar en un sentido muy preciso la vida de la comunidad. Esta modelación puede realizarse con flexibilidad asumiendo de las distintas orientaciones políticas los hallazgos que se juzguen positivos en un análisis imparcial. Tal asunción implica un trabajo muy arduo de integración orgánica. Es tarea difícil porque exige fidelidad al propio modelo y atención a las aportaciones de los demás. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Amnesia social masiva

Por lo tanto, una sociedad que se ve aislada de sus etapas anteriores sufre una amnesia social masiva y la pérdida del conocimiento histórico hiere gravemente a la conciencia humana. Una sociedad que se ve privada de su memoria viviente con toda probabilidad caerá en una anomia colectiva y, subsiguientemente, se hundirá en el caos. Una sociedad que se olvida de las cosas que han sucedido en el pasado tiene el serio riesgo de sufrirlas de nuevo. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Santísima Trinidad

Cualquiera que esté unido con una de estas Tres Personas, por este mismo hecho está unido con toda la Santísima Trinidad, porque su unidad es indivisible. Esa visión, es decir, ese conocimiento inundó mi alma de una felicidad inimaginable, por ser Dios tan grande. Lo que he descrito arriba, no lo vi con los ojos, como anteriormente, sino dentro de mí, de modo puramente espiritual e independiente de los sentidos. Eso duró hasta el fin de la Santa Misa. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

La Iglesia y las herejías

La historia de las religiones nos enseña, sin embargo, que el concepto de ortodoxia cambia con los tiempos y, si la Iglesia Católica apoyó en su día las tesis de San Agustín frente al británico Pelagio, más tarde combatiría a la Reforma apoyándose en tesis más próximas a las de Pelagio que a las de San Agustín. Algo de esto cabría decir del uso que hoy se haga de las ideas de Gramsci, lo cual no quiere decir que si Gramsci levantara la cabeza, quedara más satisfecho del uso que hoy se hace en Europa de sus ideas de lo que hubiera quedado Pelagio si levanta la suya en tiempos del Concilio de Trento. (Aquilino Duque – Razón Española)

Modelo de estulticia modernista

La constitución de la familia, anterior a la existencia del Estado nacional que depende de ella, y no ella del Estado, queda entregada al arbitrio de cualquier Romanones, que puede hollar el derecho natural y el canónico y hasta el civil que establece el Código, en el preámbulo de una circular modelo de estulticia progresista. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

El constructivismo

Hay en esta ideología un equívoco de fondo: el poder político es presentado como algo extraño a la naturaleza humana (libre), que se produce en la sociedad política como resultado de la voluntad (consenso) de los hombres. De aquí el dilema y el drama de la política moderna: el constructivismo no sabe cómo limitar un poder que es opuesto a la libertad, cómo convertir la fuerza en legalidad, cómo ordenar la anarquía. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Católicos bonachones

hacemos hincapié en esto, porque son muchos los católicos bonachones (aun en el periodismo católico), que, para que les tengan por imparciales, y por darse barniz de ilustración, que siempre halaga, tocan el bombo y soplan la trompeta de la Fama en favor de cualquier obra científica o literaria que nos venga del campo liberal; y dicen que hacerlo así es probar que a los católicos no nos duele reconocer el mérito donde quiera que lo veamos, que así se atrae al enemigo (maldito sistema de atracción, que viene a ser nuestro juego de gana-pierde, pues insensiblemente somos nosotros los atraídos); que, finalmente, no hay peligro alguno en esto, y sí notorio espíritu de equidad. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)