¿Qué es la moda?

sagrada familia en nazaret trabajandoLa moda es un ser conocido de todos; aunque no todos sepan definirla. Una de las palabras que primero se aprenden y con más frecuencia se repite. Moda, si buscas el origen de esa palabra la encontrarás en la lengua latina. La palabra moda se deriva del vocablo latino “modus”; que significa modo, manera de obrar. Y eso es de hecho la moda: la manera de ser y de obrar en determinada región y cada época de la historia.

Pudiera decirse también que es algo así como el estilo: se acomoda a las normas de él y sufre las mismas variantes. El estilo de una época se extiende a todas las manifestaciones de la vida humana: sobre todo a las artes. Todas las artes se ponen de acuerdo para adoptar el estilo de la época: literatura, pintura, música, escultura, arquitectura. Y en consonancia con las artes adoptan el estilo imperante los vestidos. El estilo de la época imprime una marca, un sello especial a todas las cosas que rodean al hombre: a los edificios públicos, a la casa al mobiliario, a los cuadros, a los adornos. Sumergido en ese ambiente peculiar de la época, es inevitable que el hombre acomode su indumentaria, al escenario en que se mueve. Esto lo consigue con el vestido. La moda es lo que se estila, lo que se lleva.

La moda impera en todos los campos de las costumbres humanas y de las artes, pero la palabra moda se aplica de un modo especial a los vestidos y al adorno de la persona. La moda es la corriente impetuosa irresistible que determina la forma, el color y la calidad de la indumentaria y del adorno personal. Cambia cada año y cambia con las estaciones del año. Las revistas que vulgarizan los cambios son revistas de modas. Los innovadores o creadores de las nuevas formas de trajes se llaman modistos y modistas. Ellos imponen sus gustos… y las clientes con más o menos repugnancia, servilmente los aceptan. El cambio de estación provoca una preocupación en la mujer del mundo.

Las modistas de las poblaciones se desplazan con anticipación a las ciudades, emporio de la moda; y vienen cargadas con los modelos que lucirán en la estación que se acerca. Serán más o menos cómodos, más o menos estéticos, pero se aceptan con sumisión digna de mejor causa. Nadie se reirá, aunque el modelo sea ridículo. Ante él se inclinan sumisamente las cabezas, es la moda, es lo que se lleva. Argumento supremo capaz de justificar todas las ridiculeces y procacidades. Si no se llevara, haría reír. Como se lleva, merece veneración y acatamiento. No se lleva. Es la sentencia de muerte contra vestidos, muebles, joyas… Si no se lleva, hay que arrinconarlo. Que la mujer de sociedad se presente con su sombrero, unos guantes, unos zapatos, un vestido, que no se llevan… Por muy lujosos, por muy elegantes que sean, atraerá las miradas de todos y sembrará un reguero de sonrisas burlonas. La moda es un tirano despótico que lo arrolla todo. Entierra los muebles más lujosos, los vestidos más caros.

Es el arma que utilizan los corruptores de la sociedad para sus fines perversos. ¿Queremos matar el pudor de la mujer? Pongamos de moda vestidos indecorosos. La moda es el secreto que manejan industriales y comerciantes para enriquecerse. Hay que cambiar de vestidos, aunque estén bien conservados. Para ellos cambiar es la moda. Esta palabra mágica penetra en el santuario; y derriba y encumbra predicadores y confesores. Este pasó de moda. El otro sí está de moda.