“Quien aprende a creer, aprende también a arrodillarse. Una liturgia que no conociese el acto de arrodillarse, estaría enferma en un punto central.”

(Cardenal Ratzinger)

religiosa arrodilladaEl hecho de que, en nuestros días, se esté extendiendo la costumbre de permanecer de pie en el momento de la consagración o de que se suprima, sin más, la genuflexión al pasar ante el Sagrario, debilita la firmeza de nuestra adhesión a la fe. No olvidemos que la genuflexión es signo da adoración, de manifestación humilde de nuestra sumisión ante Dios Todopoderoso, que se abajó ante nosotros por nuestra salvación, hasta morir en la cruz.

 

“Al nombre d Jesús toda rodilla se doble en el Cielo y en la Tierra”.

(San Pablo, Flp. 2, 6-11)

 

(Letrero que se encuentra en la entrada de la iglesia de las MM. Carmelitas Descalzas del Cerro de los Ángeles)